Capdepera
Tres jóvenes ´gabellines´ abandonadas en plena tormenta
A las chicas, que estudian en el IES de Porto Cristo, las dejaron solas en una gasolinera tras cerrar el centro educativo .
diariodemallorca.es 15/10/2018 - 07:41:30

Eva y Pere son un matrimonio de Capdepera que vivió su particular drama en la jornada de las intensas lluvias en Sant Llorenç. Su hija, de 17 años, cursa un grado medio en el IES de Porto Cristo junto con dos amigas de Capdepera de 15 a 21 horas.

Preocupados por las intensas lluvias, sobre las seis de la tarde del día 9 llamaron a su hija para ver si la podían recoger antes de finalizar el horario lectivo, pero su profesor se negó. Media hora después, a través del WhatsApp, su hija les informaba que el centro se había quedado sin luz eléctrica y seguían las clase con la única luz de los móviles. "Aquí ya me puse muy nerviosa y me dije "voy a buscarlas". Avisé a las dos madres de las amigas e informé a mi hija de que íbamos a por ellas", narra Eva Ferrer.

Así, sobre las 19 horas salieron en dirección Porto Cristo sin pensar con lo que se iban a encontrar. Finalmente, el profesor dejó salir a las alumnas sobre las 19.45 horas y se cerró el centro, prosigue la madre. Las tres niñas, abandonadas a su suerte cuando más arreciaba la tormenta, tuvieron que esperar durante la tormenta a sus padres en la gasolinera vecina.

Pero sus padres no pudieron llegar. De camino, quedaron bloqueados por la torrentada entre las rotondas de s'Illot y la de Son Carrió en la vía que enlaza Son Servera con Porto Cristo. "Había coches parados por el agua y empotrados en los guardarraíles, aunque todavía no éramos conscientes de lo que pasaba", admite Eva.

Sin poder recoger a las menores y sin cobertura telefónica, únicamente con señal de datos, finalmente pudieron contactar con un hermano que también se encontraba atascado en Manacor pero que finalmente pudo recoger a las menores y pasar la noche en casa de un conocido en esa localidad.

Mientras, Eva y Pere continuaron bloqueados en la rotonda hasta que, avanzada la noche, pudieron regresar a Capdepera. "La fuerza de la tormenta y las nervios pasados por el paradero de mi hija me dejaron muy mal", concluye la historia Eva subrayando que, cuando se tranquilice, irá al centro educativo de Porto Cristo para pedir explicaciones por haber dejado a tres menores en la calle con la que estaba cayendo.


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